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PREPARACION DE LA SUPERFICIE

Una mala preparación de la superficie puede arruinar todo un trabajo de pintura. Cualquier pequeño daño que dejemos por sanear hará que se note más el defecto una vez pintada la zona afectada, sobretodo en colores oscuros y negros. Preparar bien a conciencia la superficie dañada representa el 80% del trabajo total.

Como ejemplo, vamos a imaginar que pintamos exteriormente la puerta del conductor de nuestro vehículo.

 

Materiales necesarios:

- Lijas ( grano 180-220, 360-400, 800 ó 1000)
- Lija tipo esponja ( grano fino, medio )
- Desengrasante líquido ( o agua jabonosa )
- Papel de cocina
- Trapos o gamuzas de algodón
- Papel de periódico o plástico para enmascarar
- Cinta de enmascarar de diferentes anchos ( cinta de pintor )
- Desoxidante líquido para metales
- Masilla de carrocero ( masilla universal fina )
- Imprimación Motip spray
- Pintura de coche Motip en spray
- Barniz brillo Motip spray
 
 

SANEAMIENTO:


Antes de empezar cualquier trabajo de restauración, es esencial dar un vistazo general al estado de la superficie a reparar. Ver si tiene abolladuras, oxidaciones, rayones, arañazos... ó solo si la pintura está levantada, cuarteada, gastada o decolorida. Dependiendo de su estado general, habrá que realizar una serie de trabajos y seguir un procedimiento.
 
Una vez sepamos los trabajos que serán necesarios, empezaremos desmontado con sumo cuidado todo aquello que podamos quitar y no queramos manchar o dañar ( cejillas, goma lamelunas, maneta, molduras... ). Si no sabemos desmontar alguna cosa o creemos que puede romperse, mejor no tocar nada y dejarla montada. La protegeremos y cubriremos con cinta de carrocero y papel delimitando bien el contorno para evitar que se manche o su deterioro.
 
 
Si la pintura solo está decolorida, levantada o cuarteada, y no hay óxido ni deformación ni rayones en chapa:

Lijaremos toda la superficie ( lija grano entre 180-220 ) sin llegar al metal, solo hasta a la imprimación, sin apretar demasiado para no dejar marcas de lijado en la chapa. Si la imprimación también se encontrara en mal estado la eliminaremos por completo. Con lija 360 ó 400 afinamos los posibles defectos, escalones... y las pequeñas irregularidades e imperfecciones. Con lija 800 ó 1000 damos los últimos retoques. La superficie debe quedar totalmente lisa y sin irregularidades.
 

Si encontramos óxido, pequeñas abolladuras, rayones y arañazos profundos en chapa:

Con lija grano entre 180-220 lijaremos toda la superficie llegando hasta el metal. En zonas con formas angulosas y difíciles utilizaremos la lija esponja por su facilidad de adaptación. También eliminaremos completamente el óxido de las zonas afectadas. Si no se pudiera erradicar completamente la herrumbre, aplicaremos un líquido mataóxido o desoxidante siguiendo las instruccciones del fabricante para matar los restos de óxido. Dejaremos actuar y repetiremos la operación si fuera necesario. Lavaremos con agua jabonosa, aclaramos y secaremos bien.

A continuación, con masilla de carrocero ( o masilla universal fina ) rellenaremos y cubriremos todas las abolladuras, arañazos, rayones, endiduras en la chapa y zonas donde pudiera faltar material tras eliminar el óxido. Una vez seca la masilla lijaremos reproduciendo la forma original de la superficie ( lija entre 180-220 ). Afinamos con lija 360 ó 400. Y con lija 800 ó 1000 daremos el acabado final, deslizando suavemente la lija para no dejar marcas, y hasta lograr una superficie suave y fina, sin irregularidades. Para ello nos ayudaremos pasando la yema de los dedos hasta notar su total uniformidad. Por último lavaremos con agua jabonosa, aclaramos con agua límpia y secaremos bien con papel de cocina.


ENMASCARADO:


Terminado los trabajos de saneamiento necesarios procederemos al enmascarado. El enmascardo consiste en proteger y cubrir todo aquello que no queramos manchar ni pintar. Para ello, con papel de periódico o plástico y cinta de carrocero ( o de pintor ) cubriremos bien todo aquello que no vayamos a pintar y queramos proteger de la neblina del pulverizado ( tirador de la puerta, juntas de goma, molduras... ), incluso las partes interiores de las puertas más cercanas ( puerta pasajero, lateral delantero, etc ). Cualquier pequeño hueco o rendija que dejemos sin cubrir, la nube de pintura penetrará y luego la mancha será dificil de quitar.