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Cómo reparar rozaduras y rayones superficiales con presencia de óxido

 

Con el uso y el paso del tiempo, todo vehículo es suceptible de recibir pequeñas rozaduras y rayones superficiales en la pintura. Las causas pueden ser muy diversas: un mal aparcamiento, vandalismo, descuidos al maniobrar... daños que, si no damos importancia en un principio o dejamos sin reparar, pueden ocasionar en el futuro auténticos dolores de cabeza. Cualquier daño, rayón o rozadura en la pintura, por muy poco que este sea, es una puerta abierta al deterioro prematuro de nuestro vehículo y la oxidación.

Cuanto antes pongamos remedio y reparemos esos pequeños daños en la pintura, más tiempo conservaremos lustroso y en buen estado nuestro vehículo y su valor de reventa aumentará.

 

El procedimiento que aquí describimos le permitirá...

 

Materiales necesarios

 

1- Lijado superficie

Con lija grano 180-220 lijar la zona dañada hasta llegar al metal, eliminando por completo la pintura existente y cualquier escalón e irregularidad de la superficie. Para notar las irregularidades, puede ayudarse de las yemas de los dedos. El lijado debe realizarse evitando movimientos circulares, siempre recto ( como si estuvieramos cortando con un serrucho ).

 

2.- Eliminar óxido

Para eliminar el óxido lijamos completamente la zona hasta ver la chapa totalmente lisa y brillante. Con lija 360-400 afinamos la superficie. Con un pincel fino aplicamos líquido mataóxido siguiendo las instrucciones del fabricante, dejamos actuar y lavamos con agua y jabón. Aclaramos y secamos bien con un trapo límpio o papel de cocina.

En caso de observar deformación en chapa, seguir los pasos del manual de reparación de rozaduras con deformación en chapa

 

3- Enmascarado

Con papel ó plástico y cinta de pintor o carrocero, cubrimos todo aquello que no queramos manchar ni pintar. Dejaremos sin cubrir solo la superficie o pieza a pintar. A partir de este momento evitaremos tocar con los dedos la superficie.

 

4- Imprimado

Agitamos el spray de imprimación del kit de pintura ( Primer Motip ) durante 2 o 3 minutos. Pulsamos un par de veces para cebar el dosificador.

Aplicamos el producto de izquierda a derecha y regresamos de derecha a izquierda. Bajamos unos centímetros y procedemos de la misma forma. Aplicamos de izquierda a derecha y regresamos de derecha a izquierda. Así hasta cubrir la zona o pieza. Dejamos secar 10 minutos y damos una segunda capa siguiendo el mismo proceder. Y dejamos secar 2 horas.

 

5- Lijado al agua

Con lija 800 ó 1000 lijamos con agua la última capa de imprimación, sin apretar demasiado para no dejar marcas. Solo de forma muy superficial para eliminar cualquier pequeña irregularidad. Lavamos con agua y jabón, aclaramos y secamos bien.

 

6- Aplicación del color

Agitamos el spray de color del kit de pintura ( Autolack Motip ) durante 2 o 3 minutos para mezclar bien los diferentes componentes de la pintura. Pulsamos un par de veces para cebar el dosificador, procurando no manchar la superficie a pintar.

Empezamos de izquierda a derecha y regresamos de derecha a izquierda sobre el mismo trazo. Bajamos unos centímetros y procedemos de igual forma, aplicamos de izquierda a derecha y regresamos de derecha a izquierda sobre el mismo trazo. Así hasta cubrir toda la superficie a pintar. Cada trazo de pintura debe montar sobre el anterior un par de centímetros para conseguir una aplicación homogénea, sin dejar espacios sin pintar o cubrir entre trazos. Aplicada la pintura dejamos secar.

 

7- Aplicación barniz

Agitamos el spray de barniz del kit de pintura ( Klarlack Motip ) durante 2 o 3 minutos. Hacemos una prueba de pulverizado para cebar el cabezal dosificador. Para aplicar el barniz procedemos de la misma forma que para el color, empezamos de izquierda a derecha y regresamos sobre el mismo trazo. Bajamos unos centímetros y repetimos la operación, así hasta cubrir toda la superficie. Daremos 2 capas.

Primero damos una capa muy ligera de aspecto mate, dejamos secar unos 20 minutos, y seguidamente procedemos a dar una segunda capa más generosa en producto, dejando un aspecto uniforme y liso, húmedo y con brillo, pero que seque en 2 o 3 segundos para evitar el descuelgue del producto. Y dejamos secar.

Pasado 48 horas podemos aplicar un pulimento líquido para conseguir el máximo brillo y eliminar posibles imperfecciones. El pulido se realiza con una gamuza límpia de algodón realizando movimientos circulares y sin apretar. Y con otra gamuza límpia y seca se elimina los restos para obtener el máximo brillo.